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Nada mejor que iniciar el año con intensas ganas de lograr el equilibrio con la vida, y en tiempos de augurios de crisis, también con el Señor Dinero. Justo el mismo deseo que para sus clientes tuvo un obeso banco comercial en República Dominicana durante su campaña de marketing en el exitinguido 2008. Irónico deseo para un año en el cual los bancos hipergigantes y su estúpido sistema de juzgar la solvencia económica de las personas han traido al mundo los demonios de la depresión económica de todos. En mi actual situación profesional-laboral como director general de una empresa transnacional, el Arcano me ha puesto en la posición de palpar con las manos y con los pies el desdoble de la crisis. Primero, durante la pasada de frenada en la economÃa española (mis socios son españoles, asà como mis clientes más importantes están en la Europa) y ahora en la economÃa global. Desde esta atalaya, que más bien es una trinchera, escucho historias de diversos empresarios con negocios en varios continentes que me traen a la memoria los matices en algunos de los recuerdos que Ernest Hemingway puso en su Harry Street de "Las Nieves del Kilimanjaro". No olvidemos que la versión de Hollywood que protagonizó Gregory Peck y Ava Gardner tuvo un final feliz, lo diametralmente opuesto al final original de Hemingway. Como vi la pelicula siendo un niño chico, en una tele Zenith a válvulas y a escalas de grises, y muchÃsimo tiempo después fue cuando descubrà la existencia de la novela en carne de papel y sangre de tinta, he tenido siempre el cruce de realidades. Por eso me pregunto, ¿cuál será el final real de esta crisis: uno con final feliz al estilo de la mediocre (desde el punto de vista del argumento) producción de Hollywood o la descarnada original? Si como Harry Street, quien antepuso su trabajo a su vida, nuestras sociedades han antepuesto al Señor Dinero a vivir la vida a la humana [el consumo del objeto antes que el disfrute de la conjugación del sujeto en tiempo pluscuanperfecto], ahora que llega la fiebre producida por una grave infección moral en El Sistema justo en las laderas de la enorme montaña de la globalización, ¿quién o qué será la comprensiva y amorosa Helen que cuidará de todos "mientras llega la ayuda"? Luego de la pérdida de empleos, viene la insolvencia personal para cubrir tarjetas de crédito y otros leasings de esos tan naturales como los contratos con duración mÃnima obligatoria en algunos servicios. Nueva insolvencia en bancos y en empresas como telefónicas, agencias de venta de vehÃculos, etc. con grandes deudas en el extranjero. Nuevos despidos, nuevas insolvencias, y nueva vueltas de tuerca apretando más la implosión... Pero, como cosa buena, Harry Street descubrió lo valioso del amor de Helen después de padecer muchas fiebres, convulsiones y delirios..., ¿reencontrará el mundo occidental el amor en las cosas sencillas, humanas y hasta quizás las pluscuanperfectas del subjuntivo, cuando haya pasado aquello durante el 2009? ¡...! ¿...? Firmo este post con mi deseo inicial para el año que recién inicia: Vida y Dinero en equilibrio para todos. Â
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